sábado, 24 de agosto de 2013

Palabras necias para un solemne adiós



Aprovecho éste momento para escribir,
no sé cuánto tiempo me quede aquí.
Sólo sé que cuando llegue la hora de partir
quiero que quede un buen recuerdo de mi.

Cuando se acuerden de mi persona, 
háganlo como la persona que fui.
Recuérdenme de tal forma
que al hacerlo lo vuelvan a vivir.

Un adiós no es suficiente,
un hasta luego es demasiado poco
quizá todo ésto es resultante
de la nostalgia que hoy evoco.

Quisiera escribir tan sólo un día más,
eso es todo lo que pido.
Si tan sólo no pudiera volver atrás
me llevo un buen recuerdo de lo que he sido.

Adiós mis solemnes amistades, 
quiero que sepan que no los olvido.
Si ustedes recuerdan mis verdades
será cómo si jamás me hubiese ido.

jueves, 22 de agosto de 2013

Sensaciones irrefutables de una loca enamorada

Te miro en la ausencia de tu esencia y tu presencia.
Te siento en el camino que vino a mi como el destino.
Te espero en el recuerdo y concuerdo en que me pierdo.
Te escucho al caminar, al abominar este desamor sin terminar.
Te toco en mi mente, desesperada e impaciente.
Te anhelo en mi soledad, sin ninguna maldad, con gran ansiedad.
Te susurro en mi silencio y nunca renuncio a este amor, lo anuncio.
Te deseo en carne viva, con ésta atractiva sensación adictiva.
Te sueño al dormir, aunque he de admitir que esto me va a consumir.
Te busco en la nada, acorralada, te busco desesperada.
Te encuentro en todos lados, en los vientos helados, en los besos abaratados.
Te quiero con un cariño sincero, te quiero hasta sentir que muero.
Te amo sin gobierno, te amo en lo eterno; te amo en primavera y te amo en invierno.

Me dueles honda y desesperadamente,
me duele que no estés y me duele no verte.
Me dueles en la mañana, me dueles en la noche,
me duele no escuchar ni siquiera tus reproches.
Me dueles al sentir que estás lejos,
me duele mirar hasta tus libros viejos.
Me dueles porqué sé que estás con alguien
y me duele que tu piel otras manos acaricien.
Me dueles porqué no consigo dejar ni un minuto de extrañarte,
pero lo que más me duele es que no me amas y yo no dejo de amarte.


miércoles, 21 de agosto de 2013

Finiquito de un amor sentenciado.


Cae la noche y comienzo a sentir
una terrible e inmensa soledad,
comienzo a querer huir
de ésta, mi cruda realidad.

Es que te siento tan distante
cómo si estuvieras en otra dimensión,
miro tu sonrisa ausente
y se hace trizas mi corazón.

Me dices te amo y no te creo,
dices quererme y no es así;
sin embargo algo que si veo
es que a mi lado no eres feliz.

Por eso hoy te abro la puerta,
por eso hoy te dejo en libertad,
aunque después de esto quede medio muerta
y envuelta en una cruel tempestad.

Si yo  no soy tu felicidad
te pido por favor te alejes;
te pido por piedad
que de una vez me dejes

No quiero que pierdas la calma
ni tus ganas de vivir la vida,
por eso aunque me  duela en el alma
hoy te ofrezco una salida.

Me costó mucho decidirme
a hablar contigo de frente
y yo sé que esto no es rendirme,
esto sólo es hacerme más fuerte.

Cuando por fin tú te marches
comenzaré a intentar levantarme
y aunque me cueste días y noches
el primer paso será yo misma amarme.

Nunca me han gustado las despedidas
pero es algo con lo que debo acabar.
Que le vamos a hacer, soy de esas causas perdidas
que pocas veces en la vida se llegan a encontrar.


Bitácora de tu ausencia.

El día comenzó sin ti, como otros tantos
y ésta absurda bitácora de tu ausencia
comienza a causar en mi un gran espanto
pues nada me consuela si no tiene tu esencia.

Estoy harta de vivir pensándote,
cansada de querer que regreses.
Estoy hasta la madre de seguir amándote
y seguir sufriendo como otras veces.

Quisiera tan sólo tener la fuerza suficiente
para poder dejarte ir a donde tú quieras.
Pero es que éste temor es cada vez más creciente
y todo sin que tú lo supieras.

Hoy como otros tantos días
le escribo a la nada como si fueras tú,
regalo las palabras mías
a otras personas que no eres tú.

Un día más a la lista de promesas sin cumplir
tú me prometiste un por siempre ¿lo olvidas?
Pero ahora noto que nada puede coincidir
y estoy segura que mis palabras te serán aburridas.

Yo sé que jamás leerás nada de  esto,
porqué eso jamás yo  lo permitiría.
Y confieso, cada noche me acuesto
con la promesa de olvidarte al siguiente día.

Confesiones de una insomne acorralada.

En los colores del día te busco,
en la escala de grises de mi vida te encuentro.
Ahora toda mi alegría reduzco
a tu amargo y sombrío desencuentro.

Quisiera que todo fuera de otra manera
porqué a veces te amo, pero otras te detesto.
Esto no se lo suelo decir a cualquiera
pero ya no aguanto este sentir funesto.

Hoy como muchos otros días te odié
y quizá mañana comience de nuevo a amarte.
Quizá mañana vuelva a estar de pie
y quizá mañana comience por fin a olvidarte.

Mi problema es que dejo la puerta abierta
por si acaso algún día tu quisieras volver,
sin darme cuenta eso cada día me desconcierta
porqué guardo una esperanza que no podrá ser.

Sé que no me quieres
y no tienes idea cuanto me lastima
no eres tú el que me hiere,
sino yo y mi falta de autoestima.

Si tan sólo me amara un poco más
dejaría hasta de escribirte,
dejaría de estar mirando atrás
y podría por fin dejarte.

No prestes mucha atención a mis palabras
porqué son producto de una mala noche.
Sólo es que hoy me encuentro en las sombras
y de mi nostalgia quiero hacer derroche.

domingo, 18 de agosto de 2013

Resultado irónico de una actitud desconsiderada

Buscando en las estrellas
aunque sea una pista de ella
me lleve la sorpresa de mi vida
al darme cuenta de que estaba en un laberinto sin salida;
busqué una manera pronta de escapar,
pero me di cuenta de que no lo iba a lograr.
Pues estaba en el peor lugar
¡Y yo que sólo quería jugar!
Por hacerme la valiente
y actuar de una manera inconsciente
en camisa de once varas me enredé,
sin darme cuenta yo me enamoré.

Después de todo, de eso siempre hablé.
Aunque ahora lo admito; sólo blasfemé.
Pues al principio de éste cuento
yo no era capaz de germinar ningún sentimiento,
mi ego me tendió una cruel emboscada
y entre mis propias mentiras quedé atrapada.

Ahora que puedo admitir que la amo a conciencia
no sé nada de ella, sólo tengo su ausencia.
Se me termina el tiempo y no puedo salir,
empiezo a creer que en éste sentimiento he de sucumbir.
¡Qué feo se siente ésta maldita soledad
que me ataca todo el tiempo sin piedad!

He quedado totalmente expuesta a su merced,
pues no siento frío, ni sueño; sólo está maldita sed.
Sed de tenerla a mi lado
como lo fue en un día pasado.
Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
y hoy esa cruel verdad me muerde.

Sólo quiero tenerla entre mis brazos...
Y después... ¡Que el mundo se haga pedazos!

-
Mariana'Vera
Agosto, 2013.

jueves, 6 de junio de 2013

Indecisiones vespertinas



Eres lo único que me podría detener y sin embargo no lo haces.
Pero más sorprendente aún es que a pesar de tu ausencia y de tu indiferencia sigo aquí. 
Aquí estoy fiel a mis sentimientos, fiel a mis convicciones ¿Servirá de algo? No lo sé y sin embargo lo hago.
Una vez más te miro y tú no me miras, te hablo y tus labios ni siquiera se mueven, tus oídos no escuchan. 
¿Por qué me enamoré de ti? Jamás creí reconocer que estoy enamorada y mucho menos darme cuenta que a tus raíces estoy atada. 
Soy un espíritu libre y siempre lo he sabido, soy como un ave que emigra de un lugar a otro instintivamente, en busca de lo mejor para ella, en busca de su supervivencia. Pero cuando te encontré amarré mis alas a tus raíces y decidí quedarme, por ti, por mi; por nosotros. 
Y es tan desesperante que las dudas comiencen a aparecer, que comience a preguntarme si todo esto vale la pena...
Aún recuerdo cuando te conocí que dijiste que jamás detendrías mi libertad, que me amaste por ser libre, que tú no ibas a cambiarme... Vaya ironía, resultó que yo misma decidí cambiar por ti. Decidí ser el pájaro enjaulado que canta para su dueño, decidí ser un tornado reprimido ante la belleza de un hermoso arcoiris.